En Colombia, el sistema financiero ofrece diferentes productos de colocación a disposición de todos los usuarios. A continuación mencionamos algunos de estos:

 

Crédito de vehículo

Entre las modalidades de crédito de vehículo se encuentran:

  • Vehículo nuevo: por lo general, es un tipo de crédito con una tasa más baja que otros productos de colocación dado que, para la entidad financiera, el vehículo representa una garantía sobre la deuda. Con frecuencia, se le solicita al usuario el 30 % del valor del vehículo, pero existen algunas entidades que ofrecen una financiación del 100 %.
  • Vehículo usado: tiene una tasa un poco más alta de la que ofrece el sector financiero para crédito de vehículo nuevo, en algunas entidades tienen en cuenta que el vehículo no supere los seis años de antigüedad y es habitual que la cobertura del valor del vehículo sea menor a la que ofrece el sector para vehículo nuevo.
  • Leasing: contrato a través del cual el banco entrega el vehículo para uso y disfrute del usuario a cambio del pago de un canon mensual durante un plazo determinado; al final de dicho plazo el usuario puede adquirir el vehículo a través de un último pago.

Crédito educativo

A través de este producto, los usuarios pueden adquirir financiación para sus proyectos educativos que tengan que ver con carreras técnicas, tecnológicas, de pregrado, posgrado, especialización, maestría o doctorado. Este tipo de créditos casi siempre se otorgan al inicio del semestre y en su mayoría se obtienen a través de la garantía de un tercero (cuando el estudiante no tiene ingresos para soportar la deuda). Para solicitar créditos educativos se requiere además del soporte de ingresos, el recibo o matrícula expedido por la universidad o institución universitaria.

Préstamos de vivienda

Este tipo de productos puede emplearse para la adquisición de vivienda nueva o usada o de construcción, reparación o remodelación de una casa.

  • Crédito de vivienda: es un crédito en el que el banco desembolsa un dinero, ya sea a la persona o a la entidad constructora, respaldando dicho préstamo a través de una hipoteca sobre el bien inmueble. Este tipo de créditos se adquieren bajo la modalidad de pesos o UVR, según las necesidades particulares del solicitante.
  • Leasing habitacional: es una figura de arrendamiento financiero en la que se facilita la adquisición de una vivienda nueva o usada en la que se paga un canon de arrendamiento mensual y, al finalizar el contrato, el prestatario puede adquirir el bien pagando una cuota final.

Créditos especiales

Este tipo de créditos tiene unas tasas preferenciales para el fomento del desarrollo empresarial y son otorgados en la mayoría de los casos por bancos de segundo piso.

  • Crédito rural y agropecuario: se otorga a personas o empresas que desarrollen fases del proceso de producción de bienes agropecuarios, que realicen transformación de materiales o piedras preciosas; o que se dediquen a la comercialización de este tipo de bienes. También pueden aplicar para este tipo de préstamos las personas o empresas dedicadas a prestar servicios de turismo o venta de artesanías.
  • Crédito para empresas: dependiendo de las condiciones de las entidades, estas pueden solicitar préstamos para apalancar su negocio, modernizarlo o expandirlo. El beneficio de este tipo de préstamos es que otorga unas tasas muy bajas, menores a las que ofrecen los créditos de consumo.

Créditos de consumo

Es un tipo de préstamo para que los usuarios utilicen el dinero en compra de bienes o adquisición de servicios de forma autónoma, a diferencia de los mencionados en anteriores párrafos.

  • Crédito rotativo: a diferencia de los créditos de libre inversión y de libranza, el rotativo tiene una tasa más alta, pero ofrece el servicio de disponibilidad permanente del dinero otorgado por la entidad financiera, es decir, usted puede utilizar el crédito y a medida que realice abonos podrá liberar cupo para un nuevo uso, parecido al servicio de la tarjeta de crédito, pero con montos de aprobación y plazos de pago mayores.
  • Crédito de libre inversión: se ofrece directamente a través de la entidad financiera, su desembolso se realiza por medio de cuenta corriente, de ahorros o cheque; a diferencia del crédito rotativo, en este se desembolsa un monto determinado y no se puede utilizar el valor liberado del capital luego de transcurridos los pagos.
  • Crédito de libranza: se ofrece a través de convenios de nómina con las entidades financieras y las empresas. Entre los créditos de consumo es el que tiene la tasa más baja y los mejores beneficios en cuanto a la extensión del plazo y la facilidad del desembolso.
  • Tarjetas de crédito: funciona como medio de pago para compras en puntos de venta e internet y para retiro de avances en efectivo; este producto permite escoger el plazo al que se va a diferir cada compra o avance y entre los productos de consumo suele tener la tasa y los costos más altos dada su accesibilidad y servicio.