¿Sabes cuánto dinero entra y sale de tu empresa? El flujo de caja es una herramienta que permite a las empresas controlar sus entradas y salidas, evaluar su salud financiera, determinar si necesitan financiamiento y verificar si su modelo de negocio funciona correctamente, entre otros factores.

Una buena gestión del flujo de caja garantiza la liquidez necesaria para cubrir pagos a proveedores, impuestos, empleados y otros pagos relacionados para seguir operando. Muchas de las dificultades de liquidez de una empresa surgen por la mala planificación de sus recursos.

Sigue leyendo para conocer qué es el flujo de caja, los tipos que existen, su importancia y algunos consejos para tener un flujo de caja positivo.

¿Qué es el flujo de caja?

El flujo de caja es un indicador financiero que refleja la acumulación de activos líquidos en un plazo determinado: mensual, trimestral, semestral o anual. Este indicador es relevante para determinar la liquidez de una empresa en un contexto específico y en un determinado período.

El flujo de caja ayuda a la empresa a responder a preguntas como: ¿qué cantidad de mercancía se puede comprar?, ¿se debe cobrar al contado o dar crédito?, ¿se pueden pagar las deudas o hay que pedir refinanciamiento?

Diferencias entre el flujo de caja y el flujo de efectivo

Aunque son dos términos que se confunden en la práctica, el flujo de efectivo y el flujo de caja son dos indicadores financieros elementales que persiguen fines similares y que señalan, principalmente, el estado de la liquidez en una empresa.

El flujo de caja consiste en las variaciones de entradas y salidas de caja o efectivo en un período de tiempo. Este considera un tiempo determinado, y de esa manera, por ejemplo, puede calcular la acumulación neta de activos líquidos que se tuvo durante ese lapso.

Por otra parte, el flujo de efectivo refleja las salidas e ingresos de efectivo en todo momento; esto lo convierte en un indicador en tiempo real de la realidad financiera del negocio.

¿Qué analizar con el flujo de caja?

A partir del cálculo del flujo de caja surgirán diversas conclusiones: si este es positivo, entonces la empresa ha logrado que sus ingresos sean superiores a sus egresos. Pero si resulta negativo, significa que la empresa ha realizado inversiones poco rentables, ya que su gasto ha sido superior a sus beneficios.

Si el flujo de caja es positivo, esto significa que los ingresos han sido mayores que los egresos. Por el contrario, si es negativo, significa que los egresos han estado por encima de los ingresos.

Tener un flujo de caja positivo permite asumir nuevas inversiones, liquidar compromisos financieros pendientes y hacer frente a cualquier situación económica adversa.

1.    Realiza seguimiento y vigilancia a los costos y gastos

Debes mantener los costos operativos bajos y tener un control de los gastos. Como los costos fijos tienden a ser significativos y son los más difíciles de reducir, se deberán utilizar estrategias para optimizarlos y convertirlos en costos variables.

También se podrán determinar las áreas de mayor consumo de recursos y estudiar las estrategias para optimizarlas. Un buen control presupuestal permitirá identificar los gastos que generen mayor impacto y establecer un seguimiento de ellos.

2.    Controla los activos líquidos

Mantener una estricta vigilancia en el saldo de la caja, bancos, cuentas por cobrar, ventas a crédito, entre otros, permitirá realizar proyecciones sólidas, evaluar la capacidad de pago de la empresa para producir dinero y definir con mayor precisión la salud del flujo de caja.

3.    Conserva los clientes

Establecer un buen plan de negocios que logre la fidelización de clientes seguramente ayudará a mantener un flujo de caja positivo. Se recomienda aprovechar los clientes actuales para generar más ingresos, realizar beneficios para ellos y lograr su satisfacción.

4.    Mantén las deudas al día

No atrasarse en los pagos a proveedores, empleados o impuestos. Estar al día en los compromisos laborales, fiscales y comerciales te permitirá tener efectivo disponible y/o recurrir a fuentes de financiamiento para cumplir con las obligaciones.

Por otra parte, recuperar cartera rápidamente permitirá contar con la liquidez para afrontar los compromisos económicos. 

5.    Recurre a la tecnología

Se recomienda contar con un buen software que trabaje el flujo de caja. En su defecto, Excel es el mejor aliado para establecer métodos, mantener la información actualizada y proyectar resultados.

Muchas veces, los ingresos y egresos del negocio pueden generar confusión si no se llevan de manera ordenada, lo que conlleva a tomar decisiones con base en información poco fidedigna.