
El Ministerio de Justicia recordó que los exempleadores no están autorizados para brindar referencias laborales negativas que afecten la posibilidad de conseguir un nuevo empleo.
Entregar esta información por cualquier medio (llamadas, correos o mensajes) se considera como una conducta ilegal que vulnera derechos fundamentales del trabajador.
En caso de ser víctima de malas referencias, el afectado puede presentar una querella por injuria o calumnia ante la Fiscalía General de la Nación, de manera verbal o escrita.
La denuncia debe detallar claramente cómo ocurrieron los hechos, cuándo sucedieron, quién fue el responsable y dónde ocurrieron.
Si la Fiscalía encuentra pruebas suficientes se puede abrir un proceso penal contra la persona que haya cometido la conducta.
El trabajador también puede acudir a la acción de tutela si considera que se han vulnerado sus derechos fundamentales. Esta acción puede presentarse ante cualquier juez de municipio y debe incluir el documento de identidad, los hechos y la solución que se considera justa.
Las sanciones establecidas en el Código Penal por los delitos de injuria y calumnia incluyen penas que van desde 16 hasta 62 meses de prisión, y multas entre 13 y 1.500 salarios mínimos.