AMENAZAS Y SALVAGUARDAS DEL CONTADOR PÚBLICO

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AMENAZAS Y SALVAGUARDAS DEL CONTADOR PÚBLICO

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En esta publicación se mencionará las amenazas contra el cumplimiento de los principios éticos de la profesión contable, así como las salvaguardas que puede establecer el contador público para contrarrestarlas.

Tipos de amenazas

Las amenazas son situaciones que enfrenta el contador público en el ejercicio de sus encargos, las cuales pueden afectar el cumplimiento de los principios éticos de la profesión.

Es importante tener en cuenta que las amenazas pueden surgir tanto antes de aceptar el encargo como durante su ejecución, por lo cual se deben evaluar continuamente.

El Código de Ética de la IFAC, compilado en el DUR 2420 de 2015, establece cinco clases de amenazas, las cuales se detallan a continuación:

  • Amenaza de interés propio: se refiere a la existencia de intereses particulares que influyen de manera inadecuada en el comportamiento del contador.
  • Amenaza de autorrevisión: se presenta cuando el contador debe evaluar los resultados de un juicio o servicio realizado por él o por un miembro de la firma a la que pertenece, resultados que se tienen como base para la prestación de un servicio actual.
  • Amenaza de abogacía o mediación: se presenta cuando el contador que ejerce como auditor promueve la posición de su cliente hasta poner en peligro su objetividad.
  • Amenaza de familiaridad: surge cuando existe una relación prolongada o estrecha entre el contador y su cliente, de tal forma que el contador se muestre demasiado afín con los intereses de su cliente.
  • Amenaza de intimidación: se presenta cuando existen presiones reales o percibidas para ejercer influencias indebidas sobre el contador público.

Tipos de salvaguardas

Las salvaguardas son medidas que puede tomar el contador público cuando detecta una amenaza contra el cumplimiento de uno o varios de los principios éticos, las cuales tienen el objetivo de reducir o eliminar dicha amenaza.

El Código de Ética de la IFAC señala que se pueden establecer dos tipos de salvaguardas, a saber:

  • Salvaguardas instituidas por la profesión o por las disposiciones legales o reglamentarias, como los requerimientos de formación y de experiencia para ejercer la profesión.
  • Salvaguardas en el entorno del trabajo que sean firmadas por la gerencia como garantía de transparencia de los procesos, tales como los programas de ética o los controles internos fuertes.

Ejemplos de amenazas y salvaguardas

Los siguientes son algunos ejemplos de amenazas con las correspondientes salvaguardas que puede implementar el contador público. Veamos:

Situación 1: uno de los asistentes del revisor fiscal tiene una relación sentimental con el contador de la entidad.

Amenaza: en este caso se presentan amenazas de interés propio y de familiaridad, debido a que la cercanía del asistente con el contador de su cliente puede afectar la objetividad con la que el revisor fiscal realiza su trabajo.

Salvaguarda: una posible salvaguarda puede consistir en apartar a este asistente del encargo y delegar sus funciones a otro.

Situación 2: el revisor fiscal participa en la determinación de una política contable de uno de sus clientes.

Amenaza: esta situación podría generar una amenaza de autorrevisión, toda vez que el revisor fiscal está realizando funciones que le corresponden a la administración de la entidad. Esto implica que, en el futuro, el revisor fiscal deba examinar su propio trabajo.

Salvaguarda: una posible salvaguarda puede consistir en establecer límites a las asesorías que, como profesionales, se les puede realizar a los clientes.